miércoles, 30 de noviembre de 2011

RADIOS COMUNITARIAS, ELEMENTOS SOCIALIZADORES

La comunicación alternativa es una opción frente a otros medios, como los privados, impresos y electrónicos. Es un proyecto que se opone al predominio de la modalidad de comunicación transnacional. La Radio Comunitaria, adquiere tal calificativo cuando, según López Vigil[1] “cambia el traje, pero no el monje. Porque el desafío de todas estas emisoras es similar: mejorar el mundo en que vivimos. Democratizar la palabra para hacer más democrática esta sociedad excluyente a los que nos quieren acostumbrar los señores neoliberales”.
En Argentina, como decía Gustavo Marian, “La mayoría de las radios se desarrollan en el garage de un vecino o en la sociedad de fomento, es por eso que el locutor (emisor) es un vecino del barrio que se lo ve cotidianamente, el receptor puede ver, oír, sentir al emisor si este asiste a las reuniones o asambleas del barrio en la sociedad de fomento.” Se utiliza como instrumento de información, educación, promoción vecinal y emprendimiento, que va haciéndose efectivo por las organizaciones vecinales. Al principio comenzaron a utilizarse para pasar avisos, leer comunicados, convocar gente para determinada actividad o simplemente para transmitir música.

Las características de la radio son: define su accionar en una zona local cuyo alcance es reducido; la relación permanente con los oyentes es un elemento importante en la emisora, se convierte en un vecino más, en un servidor de la comunidad; nacen sin grandes recursos económicos, se pueden instalar con recursos mínimos y la solidaridad de los vecinos, dirigentes, comerciantes, permite la producción de programas de buena calidad a bajo costo; movilizadora, ya que está metida en la vida de la comunidad, de allí que es capaz de defender sus derechos y sus principales reivindicaciones; no existe el modelo o patrón que se impone desde una radio comercial, sino que responde al lenguaje, estilo, forma de organización, estratificación social, mensaje, cultura, historia y la personalidad específica del que el sector le imprime. Sin embargo en una radio comercial como FM Sur de Quilmes que se encuentra el periodista Llama, “El Turco”, se puede ver fácilmente que es una emisora con buena tecnología, con un cronograma de programas determinado, bien editados y auspiciados por el club Quilmes como es el caso de “Deportes en FM”, comentaba en la entrevista. (Escuchar audio)
El tratamiento que realizan las radios comunitarias es informar, educar, entretener y llegar a la audiencia.
Informar hace referencia a mantener actualizada a la población sobre las actividades del barrio, sobre los acontecimientos y hechos que hacen a la historia de éste, sobre sus logros, sobre la vida de otros barrios, para ir creando en la población la solidaridad, la conciencia crítica y el reconocimiento a sus derechos fundamentales: elementos necesarios, todos ellos, para lograr la organización efectiva del barrio.
En segundo lugar, educar enseña a las madres del barrio cómo cuidar a sus niños para el crecimiento y la salud de ellos, es una formación práctica. Además, la denominada educación crítica se alcanza cuando los vecinos van reconociéndose como personas humanas con dignidad. Todo esto ayuda a movilizar a la comunidad en las tareas del barrio, como por ejemplo, el problema de la basura y la limpieza pública, de esta manera se producen las campañas, entrevistas, encuestas y charlas entre los vecinos.
En tercera instancia, entretener significa que cada programa de radio debe tener alegría y humor que motive y entretenga a los oyentes, porque hay un control y manejo grande de una audiencia conocida y limitada. Las posibilidades de respuesta y participación de los receptores son casi inmediatas, cuestión que en la comunicación enriquece mucho con estas experiencias.
Por último, para llegar a la audiencia los contenidos de la radio deben responder a sus intereses. Los problemas, las opiniones, la música, deben reflejar su realidad más sentida, en forma crítica y no pasiva.[2] También se debe tener en cuenta que no hay que confundir el lenguaje popular con la jerga, eso es un error. Una cosa es el lenguaje popular que el pueblo habla, siente y entiende, y otra es la jerga, un lenguaje de grupo y que es difícil de entenderlo. Por eso hay que tener mucho cuidado en utilizar la jerga como un recurso en la emisora popular, comentaba Gustavo Marian.
Existen cuatro desafíos que debe enfrentar la radio comunitaria:
1. Adaptarse a la nueva situación para que la radio y emprendimientos comunitarios se manejen con la publicidad y el mercado al mismo tiempo de mantener las formas solidarias y continúen apostando a la vinculación y a la articulación con otras organizaciones sociales.
2. Entender y adaptarse a los cambios de pautas culturales. El fenómeno de los jóvenes y su expresión a través del rock nacional da cuenta de una nueva vuelta de tuerca en las formas de participación social.
3. Las posibilidades de cambios sociales logran generar la respuesta adecuada para cada lugar, cultura y momento histórico.
4. Potenciar y consolidar los vínculos que se dan espontáneamente a nivel de base, de intelectuales, de artistas, para intercambiar experiencias de lucha, organización y expresión.[3]
Según la Asociación de Radios Comunitarias (AMARC) siempre se tipifica con tres “P”: palabra, programación y propiedad. Por eso la radio tiene que ser un deleite, los programas deben estar estéticamente bien facturados, por personas que tengan la chispa, el carisma y la pasión. Gente de radio, apasionados por comunicarse con el público, para escuchar al otro, por establecer una complicidad desde el micrófono, con la vida de la gente, sin vulgarizar el contenido.
La importancia de la radio comunitaria tiene cuatro puntos. En primer lugar, su surgimiento y desarrollo se ubica en los procesos democratizadores de toda América Latina. Busca dar un rol protagónico a la ciudadanía y visibilización en los sectores populares y de las comunidades presentándolas como protagonistas. En este sentido, tratan de fortalecer procesos de inclusión de los sujetos excluidos por la sociedad y el modelo neoliberal.
En segundo lugar, un eje muy fuerte de su trabajo es que apunta al desarrollo de una sociedad democratizadora y dentro de ella promueve la democratización de los medios y de las comunicaciones.
Tercero, son radios con incidencia e impacto en las poblaciones y ámbitos en que se encuentran, generando corrientes de opinión pública y procesos educativos en los sectores más necesitados.
Por último, se destaca su importancia en los procesos de desarrollo local y de descentralización. Son particularmente fuertes en municipios, comunas y provincias. Su importancia se acrecienta en la medida en que apuntan al desarrollo en incorporación de innovaciones, otorgándole visibilidad pública a los esfuerzos por progresar y cambiar la realidad, desde el escenario de la radio.
La producción en la radio comunitaria es buena si interesa por realizarla, porque los matices que se utilizan en ella conducen a descubrir lo valioso que es la producción popular, aún sabiendo la gran variedad de lugares que amerita su dirección y entendimiento.


[1] BRUNETTI, Vicente. Emergencia de las Radio Comunitaria en Paraguay. 1997. Pág 30
BALLLON E. Radio y Comunicación Popular en el Perú. Edit.CEPES, Lima, 1987. Pág 121.
[2] http://amarcargentina.org.ar/web/
[3] ARRITIA, Rafael. Radios Comunitarias. Argentina. 1989.

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