Tal vez lo más conocido sea el valor general de la negatividad de la noticia. Es decir, mundialmente, gran parte del discurso periodístico trata de sucesos negativos como problemas, escándalos, conflictos, crímenes, guerras o desastres. ¿Por qué? Aunque intuitivamente el hecho de que la gente esté interesada en estas noticias parece ser un fenómeno muy difundido, sino universal, ello no explica la razón.
Las explicaciones pueden formularse en términos sociológicos, psicoanalíticos o cognitivos. Psicoanalíticamente, estas diferentes formas de negatividad en las noticias pueden contemplarse como expresiones de nuestros propios temores, y el hecho de que las sufran otros proporciona tanto alivio como tensión a causa de esa especie de participación delegada en los demás. Los modelos de estos sucesos negativos están directamente relacionados con el sistema emocional de autodefensa, en el cual la fascinación por todo aquello que puede ir mal es una preparación efectiva para la acción evasiva o protectora.
En términos más cognitivos, podríamos decir que ese procesamiento de la información respecto de esos acontecimientos se parece a una simulación general de los posibles incidentes que pueden irrumpir en nuestras propias vidas cotidianas. Al mismo tiempo, esta información es un test de normas y valores generales. Especialmente cuando está involucrada la desviación de diferentes tipos, proporciona a los miembros del grupo información sobre marginados o excluidos, y aplica un consenso de normas y valores sociales que ayudan a definir y a confirmar el propio grupo. Esta es una combinación de un enfoque cognitivo y sociológico de la explicación del rol de la negatividad en las noticias.
En términos más cognitivos, podríamos decir que ese procesamiento de la información respecto de esos acontecimientos se parece a una simulación general de los posibles incidentes que pueden irrumpir en nuestras propias vidas cotidianas. Al mismo tiempo, esta información es un test de normas y valores generales. Especialmente cuando está involucrada la desviación de diferentes tipos, proporciona a los miembros del grupo información sobre marginados o excluidos, y aplica un consenso de normas y valores sociales que ayudan a definir y a confirmar el propio grupo. Esta es una combinación de un enfoque cognitivo y sociológico de la explicación del rol de la negatividad en las noticias.
Y, por último, la mayoría de los modelos versan sobre situaciones normales y acciones cotidianas. La información sobre el desvío y las situaciones negativas proporciona modelos divergentes, que pueden recuperarse y evocarse mejor debido a su carácter distintivo. Esto permite que los lectores se cuenten historias unos a otros sobre estos sucesos periodísticos, ya que los relatos cotidianos también poseen esta categoría central de complicación. En otras palabras, algunos factores independientes favorecen la noticia negativa. Cada uno de estos factores requiere una extensa especificación teórica. Pero cualquiera que sea el tipo de explicación dada, la representación del modelo de sucesos divergentes o negativos desempeña un rol central en el procesamiento de la información cognitiva, emocional y social de los lectores. Aun así, esta condición no es absoluta. Mientras la novedad requiere conocimiento previo, la desviación y la negatividad requieren conformidad y positividad. Los relatos sobre problemas, conflictos o desastres también requieren finales felices. Es decir, en la simulación de posibles problemas, nosotros también necesitamos modelos de resolución de estos.
De ahí la especial atención concedida al rol de la policía en las noticias sobre crímenes. Y en los relatos de desastres, esperamos con gran atención las operaciones de rescate y que los héroes resuelvan el problema.
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